viernes, 7 de agosto de 2015

No deje el timón en manos de sus emociones exaltadas

Imagínese que usted está en un tránsito muy denso. Va a llegar tarde a una cita. De repente, pisacolas se acerca peligrosamente a su automóvil. “Me está siguiendo muy de cerca”, piensa usted, al tiempo que se le acelera el pulso. Luego un ‘saltador de carriles’ – naturalmente, sin hacer las señales – se coloca en frente suyo y por poco le obliga a salirse de la carretera. Usted se aferra al volante, intentando mantener la calma. A continuación un vehículo lento le obstruye el paso. El conductor conduce con pasmosa tranquilidad, sin importarle acerca de los que vienen detrás. Este es el momento en que se termina su paciencia… La ira se apodera de su timón (o volante); usted dice hostilidades en voz baja; siente deseos de empujar violentamente fuera de la carretera a esa “tortuga”, hace sonar la bocina y sus malos instintos le hacen maniobrar su automóvil – de aproximadamente 1500 Kg de peso – como si fuera Fittipaldi.

En síntesis, usted está poniendo de manifiesto las clásicas características de alguien que está conduciendo fuera de sí. Asume personalmente el comportamiento de otros conductores; usa su automóvil para desquitarse o enseñar una lección; ‘castiga’ con su bocina a sus vecinos; sigue muy de cerca e introduce su automóvil bruscamente en el otro carril para rebasar a otro. Puede que no le cobren una multa ni choque ese día; pero a pesar de eso, llega a su destino muy confuso, cansado y derrotado por la carga de sus emociones ‘primitivas’.

Es posible que la ira sea la emoción que más frecuente experimentan los conductores cuando están detrás del volante. Este, sin embargo, no es el único sentimiento que convierte a un buen conductor en un mal conductor. Cualquier emoción, por ejemplo el temor, la frustración, la depresión, el júbilo, la ansiedad y hasta un dulce sentimiento, puede perjudicar la conducción si estos sentimientos se convierten en algo tan dominante que pudiera distraer la atención, socavar el juicio e inspirar un comportamiento peligroso.

Si bien las multas del tránsito constituyen, indudablemente, una gran molestia, ésas no son las peores consecuencias. Los expertos concuerdan – y la mayoría de conductores también lo admiten – lo siguiente: la confusión y la distracción, más las emociones exacerbadas, contribuyen, en gran medida, a que los conductores cometamos errores.

Cualquier estado de ánimo que nos impida concentrarnos en la conducción es peligroso. Cuando es así, no préstamos atención a cosas tales como el tránsito, los peligros en la carretera, la velocidad o el conductor que va frente a nosotros.

Hasta un día en el trabajo puede tener consecuencias peligrosas en la autopista. Es fácil reconocer de qué manera las emociones influyen sobre el manejo, pero así cómo dominarlas cuando estamos detrás del volante. El permanecer conscientes de nuestro estado de ánimo es el primer paso crucial. Debemos siempre examinarnos cómo nos sentimos antes de conducir. El solo hecho de darnos cuenta de que estamos enfadados o airados, por ejemplo, puedo ejercer un efecto tranquilizador. Y no nos sentimos en condiciones óptimas para manejar, abstengámonos  de hacerlo.

Antes de introducir la llave en el arrancador, debemos inspeccionar nuestro radar interno para detectar todo el espectro de las emociones que pudiesen deteriorar las habilidades para conducir. Si estamos en tensión tras un día de trabajo lleno de dificultades, por ejemplo, debemos efectuar ejercicios respiratorios antes de arrancar el vehículo. Y si nuestro organismo está inundado con adrenalina porque nuestro equipo favorito salió campeón, detengámonos en alguna parte fuera del estadio y tomemos una bebida sin alcohol antes de entrar en el camino. Y si estuviéramos apesadumbrados ante la pérdida de un ser querido, podemos pedirle a cualquier otra persona o compañero que conduzca en lugar de hacerlo nosotros.

Debido a que el estrés con frecuencia puede encender emociones ardientes, debemos evitar cualquier cosa que pudiese aumentar su nivel. Asegurémonos de que el vehículo que vamos a conducir se encuentre en buenas condiciones mecánicas. Ya de por sí tenemos bastante de qué preocuparnos sin tener que hacerlo porque los frenos no están funcionando bien o porque el nivel de combustible está amenazadoramente bajo. Es también muy importante el dejar un margen suficiente de tiempo para llegar a nuestro destino. El hecho de tener que apurarnos para no llegar tarde crea una situación innecesaria.

El conducir con excesiva rapidez por ir con retraso probablemente causa más choques que cualquier otra cosa. Ese problema empieza antes de subirse al vehículo. Es cuestión de planeamiento, programación y manejo del tiempo.

Si estamos retrasados, comprendamos que el manejar con rapidez y agresivamente no nos hará ganar mucho tiempo. Lo único que logrará, posiblemente, es consumir más combustible, desgastarnos emocionalmente y crearnos más estrés.

Como les he dicho en otras ocasiones, el conducir por placer o por necesidad no es en ningún caso una prueba automovilística en que nos sometemos a un examen de nuestra pericia y agresividad.
Siempre que debamos conducir, tanto sea en nuestra vida privada como por necesidad de trabajo, tengamos presente que no podemos de ninguna forma cambiar o alterar las emociones de los otros conductores, pero lo que sí podemos hacer es alterar nuestras emociones, o por lo menos ajustarnos a ellas. Si no podemos adecuar la conducción a nuestras emociones internas, no debemos conducir.

viernes, 24 de julio de 2015

Curva de Bradley

Si bien es cierto, las políticas implementadas, procedimientos, estándares, filosofías, manual, instructivos, entre otros, tienen una gran relevancia dentro de las empresas, es también importante resaltar la trascendencia de estas implementaciones, donde la seguridad corporativa está a la vanguardia de cualquier método o actividad previamente aplicada.

Existen diversos métodos y actividades que se desarrollan en las empresas que me corresponde visitar. He podido identificar, a través del tiempo, que se viene cumpliendo lo establecido en la curva de Bradley.

En una cultura de seguridad madura, la seguridad es realmente sostenible, con tasas de lesiones cercanas a cero. Las personas se sienten con la facultad para tomar las acciones necesarias para trabajar con seguridad. Se apoyan y se desafían unas a otras. Las decisiones se toman en el nivel adecuado, y la gente vive según esas decisiones. La organización, como un todo, advierte los significativos beneficios empresariales de mejorar la calidad, aumentar la productividad y la obtención de mayores ganancias.


La curva de Bradley hace que todos entiendan de manera fácil los cambios en la mentalidad y las acciones que deben ocurrir en el tiempo para desarrollar una cultura de seguridad madura.

En la Fase Reactiva: Cero es difícil

Al principio, los objetivos iniciales pasan por el cumplimiento y adaptación a los requisitos legales y normativos existentes. Nace la estrategia reflejada en una política de seguridad firmada por la alta dirección y se crea el departamento de Seguridad (coordinadores de seguridad regionales y nacional) que formarán el Servicio de Prevención Propio y que colaboran también con un Servicio de Prevención Ajeno (actualmente Sociedad de Prevención de Fremap en Ergonomía y Psicosociología aplicada y Vigilancia de la Salud). Los trabajadores designan a los delegados de prevención con los que formar los Comités de Seguridad y Salud.

Se realizan las evaluaciones de riesgos Iniciales de todos los puestos de trabajo y condiciones. Se imparten las primeras formaciones en seguridad. Comienza la gestión básica de ciertos aspectos de SST (EPIs, medios de extinción, mediciones higiénicas, señalización, etc.) y se empiezan a realizar auditorías externas y legales. Esta fase inicial, que necesitó de mucho esfuerzo técnico y empuje para comenzar el cambio cultural, está impulsada directamente por la Dirección y se ejecuta por el departamento de Seguridad, apoyados en asesores externos.

Los inicios fueron muy complicados, ya que apenas existían normas o procedimientos de seguridad prácticos que guiaran en la gestión y el control de los riesgos laborales, salvo las guías y NTP. Aunque, sin duda, lograr el cambio cultural fue la mayor barrera a salvar. Una sociedad acostumbrada a comportamientos tales como «esto siempre se ha hecho así y nunca ha pasado nada», «no hace falta el EPP, es solo un momento», «la producción es lo primero» o «es imposible evitar los accidentes», planteaba un reto muy difícil al que había que dedicar mucho tiempo y recursos.
Durante esta primera fase ya se comienza a ver la mejoría con los años.

En la Fase Dependiente: Cero es alcanzable

Para comenzar esta fase es básico comprender que el Sistema de Gestión de la SST de la empresa está necesariamente comprometido con el ciclo de mejora continua y que, por tanto, tiene que evolucionar constantemente. Durante este periodo, se empieza a usar herramientas avanzadas y específicas de gestión de la SST.
  • Estándares de seguridad. Se desarrollaron estándares de SST, de obligado cumplimiento para todos los centros. Estos estándares desarrollan aspectos críticos y sus requisitos van más allá del cumplimiento legal: permisos de trabajo, gestión de contratistas, trabajos en altura, ruido en el trabajo, sistemas de combustión, máquinas, espacios confinados, etc. El cumplimiento de estos estándares es auditado frecuentemente de manera interna y externa (Self Assessment), fijando objetivos de mejora anuales y planes de acción para su consecución.
  • Notificación de incidentes. El principio del iceberg aplicado a la accidentabilidad laboral nos dice que para evitar un accidente es necesario haber corregido previamente una cantidad considerable de comportamientos inseguros, otras menores de situaciones inseguras, casi accidentes. Es por ello que otra de las herramientas de gestión más importantes durante este tiempo ha sido fomentar el reporte de incidentes por parte de los trabajadores. De modo que a partir de del análisis de la causa raíz de los mismos (elaborado en colaboración con los propios trabajadores) se puedan implantar medidas correctivas y, lo más importante, medidas preventivas. El análisis estadístico de estos incidentes es también una parte fundamental, ya que nos permite estratificar mediante diagramas de Pareto por área del centro, zona afectada, departamento, tipo de incidente, etc.
  • Herramienta de Auditoría de Gestión de Seguridad. Esta herramienta nace tomando como referencia las conocidas OPS (Observaciones Puntuales de Seguridad), y permite mediante la observación planificada y la conversación con los trabajadores reforzar aspectos positivos de los comportamientos seguros observados y plantear acciones de mejora. Es, sin duda, una de nuestras herramientas más importantes de influencia sobre los comportamientos en seguridad y de la más valorada por todos los trabajadores, por su sencillez y utilidad. Esta herramienta preventiva nos permite atacar la base de la pirámide o iceberg de accidentabilidad para evitar que se materialicen los siniestros.
  • Orden y limpieza (5S). Las áreas de trabajo se organizan y estandarizan con este sistema, como paso previo a la realización de otros proyectos de mejora. Esto permite no solo mejorar las condiciones de trabajo, sino también involucrar a los empleados y concienciarles sobre su responsabilidad de mantener las condiciones estándar. Los empleados auditan regularmente su área de trabajo, con respecto a un estándar, y notifican, para su resolución, cualquier incidencia que no pueda ser resuelta por ellos mismos.
  • Reuniones de seguridad. Adicionalmente a las reuniones del CSS, existen reuniones diarias matinales con los jefes de departamento, donde se empieza siempre con asuntos de seguridad. Además, los jefes de departamento y supervisores realizan, al principio de cada turno, el minuto de seguridad, donde se comenta algún tema de seguridad con los empleados de cada área. Estas reuniones sirven también para comentar accidentes importantes ocurridos en la compañía y proporcionar feedback a los trabajadores sobre notificaciones de seguridad realizadas por ellos. En definitiva, son un canal de comunicación con los trabajadores para proporcionar información y formación, y promover la consulta y participación. Los mandos intermedios y jefes de departamento son un elemento clave para que estos canales funcionen correctamente.
  • Intranet Seguridad, Salud y Ambiente. Herramienta de gestión informática, desarrollada por el departamento de Sistemas, que facilita la gestión de las notificaciones y análisis participativos de incidentes, así como las acciones correctivas y preventivas derivadas de los mismos y la gestión documental para la coordinación y control de contratistas. Nos permite obtener estadísticas e informes. Es de acceso para todos los trabajadores, que además pueden ver la evolución de los indicadores de seguridad. Fomentar el reporte y notificación de los incidentes es un hito obligado para generar una sensibilización en aspectos de seguridad.
  • Comunicación. Son diversos los elementos de comunicación utilizados con el objetivo de aprender de las experiencias de otros centros, tanto a nivel nacional como internacional: análisis de accidentes con lecciones aprendidas importantes, buenas prácticas en seguridad, lecciones puntuales sobre un tema específico, procedimientos operativos de planta, etc.
  • Matriz de riesgos. Es el corazón para la gestión de seguridad conforme al programa de mejora, ya que nos permite realizar la priorización de la acción preventiva una vez incorporados todos los inputs (resultados de evaluación de riesgos, desviaciones de auditorías, incumplimientos en los estándares, nuevas normas de seguridad derivadas de los Avisos de Seguridad, etc.). Llevar a cabo esta evaluación de riesgos en conjunto con el personal de cada área es el requisito imprescindible para desarrollar un trabajo de calidad.
  • Política de reconocimiento. El departamento de Recursos Humanos crea una política de reconocimiento para premiar a los trabajadores de los centros con buen desempeño en materia de prevención (primas de accidentabilidad, premios por hitos de días sin accidente, realización de actividades de reducción de riesgo significativas, etc.).
La seguridad está ya más integrada en la compañía, y el liderazgo no viene solo de la Dirección ni del departamento de Seguridad; ahora los mandos intermedios y jefes de departamento son figuras clave en esta etapa y deben ser los promotores del cambio en materia de seguridad entre los trabajadores bajo su responsabilidad. Se trabaja mucho en la concienciación y el comportamiento (formación, sensibilización). Al final de esta fase se consiguen, de manera puntual, periodos con cero accidentes.

En la Fase Dependiente e Interdependiente: Cero es sostenible
En esta etapa en la que actualmente nos encontramos trabajando en Placo aparecen herramientas avanzadas y evolucionadas en seguridad, tales como:
  • OHSAS 18001. Es el momento de demostrar que el sistema de gestión cumple también con los requisitos de este estándar internacional, se busca la certificación.
  • Ergonomía y psicosociología aplicada. Una vez abordados los aspectos más críticos de seguridad e higiene, es el momento de trabajar de manera muy específica en los aspectos de la ergonomía (tareas con movimientos repetitivos, posturas forzadas, levantamientos manual de cargas, tareas manuales) y psicosociales (estrés, carga de trabajo, etc.).
  • Plan de movilidad y seguridad vial. Otro aspecto importante poco tratado había sido la prevención de accidentes de tráfico laborales, tanto in itinere como in mision.
  • Culture Assessment. Herramienta que nos permite medir el nivel de cultura preventiva percibida por los trabajadores a través de una encuesta. Gracias a esta herramienta, se empieza a trabajar en la mejora del nivel de concienciación de los trabajadores en materia de seguridad en el ámbito no laboral (prevención de riesgos en el hogar) y en la comunicación efectiva de ciertos temas desconocidos (por ejemplo, la organización de la vigilancia de la salud y la protocolización).
  • Seguridad autónoma o proactiva. Sin duda el reto más importante para finalizar esta fase con éxito. La seguridad autónoma persigue conseguir que todos los trabajadores contribuyan de manera proactiva a la mejora continua en seguridad, colaborando en el proceso de identificación y reducción del nivel de riesgo en su área de trabajo, considerando las capacidades y limitaciones tanto individuales como del grupo y solicitando ayuda cuando es necesario. Es la fase que DuPont llama de interdependencia, donde los empleados son conscientes de su responsabilidad y colaboran de manera anticipativa sin ser forzados, convencidos y orgullosos de los beneficios que se obtienen.

En la Fase Interdependiente¸ se pretende trabajar con la Seguridad Basada en el Comportamiento.

jueves, 23 de enero de 2014

Charla de Seguridad: Metodología Parte I

Uno de los medios más eficaces para corregir las prácticas de trabajo incorrectas y formar una conciencia en prevención de accidentes, tanto en el trabajo como fuera de este es indudablemente la charla de 5 minutos. Son varios los factores que dan a las charlas de 5 minutos un valor incalculable. Entre ellos se pueden citar los siguientes: brevedad temas específicos estilo sencillo y directo, participación. Cada una de estas charlas seleccionadas contiene un mensaje práctico y sencillo. Los temas tratados están relacionados con la Silicosis y cómo protegerse de esta enfermedad. Están escritas en un lenguaje sencillo, claro y conversacional con el propósito de captar la atención de los trabajadores para formar en ellos un interés genuino en las prácticas de trabajo correctas. En muchas de las charlas se incluyen ejemplos ilustrativos para facilitar la comprensión del tema expuesto. Es recomendable que los supervisores añadan o supriman el material que consideren importante, relevante, o no aplicable, o lo ajusten a la situación en particular, dependiendo del tipo de trabajo que se desempeñe en su departamento. En recomendaciones para dar una charla se ofrecen más detalles y sugerencias para ayudar a los supervisores o quienes den las charlas a dirigirse a los trabajadores, captar su atención y comunicar el mensaje en la forma más práctica, directa e interesante posible.

1. Utilización de las charlas
En realidad hay muchas formas en que se las puede utilizar con efectividad, todo depende de quién las deba utilizar y del enfoque que se les dé.
- Peligro potencial o recurrente
Otra forma de utilizar las charlas es mediante la selección de los temas según el peligro o los peligros existentes o potenciales en el ambiente de trabajo. El supervisor debe hacer un estudio de las condiciones y del trabajo en su departamento a fin de determinar cuáles son los peligros que existen o que podrían surgir en el futuro y elegir los temas de las charlas sobre la base de ello. Por ejemplo, si en la planta o el lugar de trabajo existen peligros eléctricos que están ocasionando muchos accidentes o accidentes graves se deben utilizar primero las charlas que tratan sobre estos peligros en particular.

2. Lugar
El lugar que se escoja para dar una charla tiene gran impacto e influencia en el desarrollo positivo de la charla ya que la disposición física del lugar tendrá un efecto sicólogo sobre los asistentes. Por este motivo es aconsejable que el lugar sea siempre el mismo y que esté debidamente ordenado y limpio.

El ambiente debe ser lo más agradable y cómodo posible, por consiguiente es necesario que no haga ni mucho calor ni mucho frío, ni haya ruidos u otro tipo de estorbo. Debe proveerse asientos de bancos para que los trabajadores se sientan cómodos. La comodidad de los trabajadores debe tomarse muy en serio; si no están cómodos, no podrán captar y aprovechar adecuadamente el mensaje que se les comunica y empezarán a predisponerse negativamente hacia las charlas de 5 minutos.

Elaborado por 3M

Charla de Seguridad: Metodología Parte II

3. Horario
Tan importante como el lugar donde se den las charlas es la hora del día que se dedique a las mismas, Debe escogerse un día de la semana y asignarlo como el día de la charla; preferentemente el miércoles. El miércoles es mucho más recomendable que cualquier otro día ya que esté marca la mitad de la semana. La hora para dar la charla debe ser la más adecuada para todos. No debe darse una charla, por ejemplo, 10 minutos antes de la hora de almuerzo o poco tiempo antes de la hora de salida puesto que éstos no son los momentos más oportunos para lograr que los trabajadores presten la debida atención.

Las charlas deben ser breves. La brevedad de las charlas de prevención de accidentes es una de las características por las cuales son un vehículo tan eficaz para comunicar mensajes prácticos. Es recomendable que no se excedan de 15 minutos, no obstante su duración, aunque breve debe ser flexible. Debe existir la flexibilidad por que si se desenvuelve un intercambio de ideas y sugerencias importantes y relevantes es contraproducente cortarla cuando se cumplan los 15 minutos o el tiempo señalado.

4. Preparación
Para emprender cualquier tarea, Actividad o trabajo hay que estar debidamente preparado de antemano. La preparación de la charla de 5 minutos es sumamente importante para lograr comunicar efectivamente el mensaje que se propone.

- Selección del tema
La selección del tema de la charla es muy importante ya que se debe obedecer a una necesidad, nunca debe elegirse al azar. Los temas deben estudiarse detenidamente y elegir el más apropiado de acuerdo con las circunstancias existentes. La selección del tema tiene una estrecha relación con lo que se expuso anteriormente sobre la utilización de las charlas.

- Estudio del material
Una vez que se ha elegido el tema de la charla es necesario estudiar el material que se proporciona sobre el tema, familiarizarse con los conceptos, conocer los objetivos del mensaje y determinar las formas de comunicar el mensaje lo más clara y directamente posible. Nunca es recomendable aprenderse las charlas de memoria, lo que sí es recomendable es preparar algunas notas que delineen los puntos más importantes de modo que no se olvide mencionarlos.

La preparación de una charla también implica buscar la solución a diversas preguntas que puedan hacer los trabajadores en relación con el tema o la información que se les va a presentar. Hay que pensar también en cómo presentar los hechos y considerar el nivel de comprensión, de cultura y de conocimientos de los trabajadores para presentar la información de tal manera que todos entiendan el mensaje que se les comunica.

Nunca debe tratarse de improvisar una charla puesto que esto traerá problemas más tarde o más temprano. Por el contrario un estudio previo del tema hace que su explicación sea más fácil de transmitirse a los demás. Cuando se estudia el tema las palabras fluyen fácil y claramente. Se está en la posición de poder anticipar una pregunta y contestarla y la mente está llena de ejemplos y datos relacionados con el tema.

La mejor forma de prepararse es siguiendo este plan: pensar, escribir, leer, escuchar, organizar, y practicar. Pensar en las propias experiencias, observaciones, convicciones, ideas, y sentimientos. También en la compañía y en el departamento ¿ cuales son los problemas actuales? ¿En qué se está haciendo énfasis? En la gente y sus necesidades, antecedentes, trabajos, actitudes, habilidades.

- Escribir algunas cosas. Hacer algunas anotaciones como ideas claves, citas, observaciones. Para esto puede utilizarse una libreta pequeña o tarjetas sueltas.
Leer sobre el tema que se va a tratar y sobre otros temas que podrían ayudar. Escuchar cuidadosamente lo que los trabajadores dicen, sus críticas lo que les gusta y los que les disgustan, sus problemas y sugerencias.

- Organizar: Una vez que se han acumulado ideas e información, pensando, escribiendo, leyendo y escuchando, se está preparado para organizar un esquema de la charla. La preparación y la organización son las verdaderas llaves del éxito. El esquema de la charla puede consistir en unas pocas palabras escritas en un pedazo de papel o en un resumen completo de los puntos clave pero, cualquiera que sea el esquema, hay que estar preparado y saber lo que se va a decir. Hay que mostrar respeto por los trabajadores dándoles una charla bien organizada y ellos actuarán consecuentemente.

- Practicar: En esto puede radicar la diferencia entre una charla buena y una excelente. La práctica aumenta la confianza y también mejora la sincronización. Para dar una buena charla cada uno debe usar el método que más se adapte a su personalidad. Pero nunca hay que memorizarla. Es posible que al principio no resulten charlas perfectas pero la práctica las mejorará más y más. Hay algunos principios básicos de la comunicación que deben tenerse en cuenta mientras se estudia el material para dar una charla Repasemos alguno de ellos.

Algunos principios de la comunicación necesarios para dar una charla con efectividad.
- Frecuencia: Cuanto más a menudo se repita un mensaje más son las posibilidades de recordarlo.
- Intensidad: Cuanto más vivida entusiasta, personal y positiva sea la comunicación mejor se la recordará.
- Duración: Cuanto más corto sea el mensaje mayores son las posibilidades de lograr la atención, de que se lo entienda y de que se lo retenga, tres aspectos requeridos de la buena comunicación; y
- Repetición: El aprendizaje se aumente y fortalece con la repetición. Los mensajes son impresos en la mente poco a poco. Sencillez, claridad y entendimiento, posiblemente son las palabras claves más importantes para lograr una buena comunicación La sencillez genera claridad y entendimiento.

Elaborado por 3M

Charla de Seguridad: Metodología Parte III

5. Realización de la charla

- Comienzo:
El comienzo de una charla es el momento más difícil y quizás tan importante como el final. El impacto positivo y deseable debe hacerse desde el momento en que se empieza a hablar para poder captar la atención y despertar el interés en quienes escuchan. Si desde el principio no se muestra autoridad, respeto y convicción, es muy difícil lograrlo luego durante el transcurso de la charla. De modo que el comienzo de la charla determina en gran parte la forma en que se desarrollará y la fuerza con que se aceptará su mensaje. Es necesario empezar por el principio. Muchos Supervisores entran directamente en el corazón del tema omitiendo la introducción o presentación.

- Voz:
Uno de los puntos claves más importantes y de mayor impacto en quienes escuchan cuando se habla ante un grupo de personas o se lee un informe es el uso adecuado de la voz y su entonación. Siempre se ha dicho que uno de los grandes secretos para hablar en público es hacerlo despacio, especialmente al comenzar la charla. Cuando se habla o se lee despacio las palabras se articulan con toda claridad y los que escuchan se acostumbran fácilmente a la voz, a la entonación y a la forma de hablar. Por el contrario si se comienza a hablar rápidamente, las palabras y las ideas no se escucharán con claridad y los que escuchan se perderán desde el principio. También es muy efectivo no gritar, sino aumentar la intensidad de la voz mediante el tono. El tono de la voz debe variar de acuerdo con el énfasis que se desea brindar, aumentándolo o disminuyéndolo
Para mantener constante la atención de los trabajadores. El tono de la voz es muy útil si se lo emplea correctamente, para dramatizar los puntos clave.

- Actitud y entusiasmo:
Los supervisores deben tener una actitud positiva hacia la prevención de accidentes para poder transmitirla y así ser imitada por los trabajadores. Se debe mantener una actitud de sinceridad. Cuando el supervisor habla sobre prevención de accidentes tiene que manifestar su interés y su inquietud en el tema. Nunca debe decir lo que no siente. Cuando las acciones de un supervisor no están a la altura de sus afirmaciones, la credibilidad del supervisor y del programa de prevención de accidentes sufre. El supervisor que habla mucho acerca de la prevención de accidentes pero que no siente lo que dice puede crear sentimientos negativos que predispondrán a los trabajadores a sufrir accidentes.
Toda actividad, proyecto o tarea que se emprende necesita de cierto grado de entusiasmo para que sea eficaz o llega a obtener el resultado deseado. Las charlas no son excepción, al contrario, dependen grandemente del entusiasmo que en ellas se vuelque. En la comunicación el entusiasmo es un ingrediente clave y el objetivo de las charlas es comunicar un mensaje. A fin de proyectar el entusiasmo necesario y despertar más el interés en las personas que escuchan hay que creer en lo que se dice. Si el tema que se trata es indiferente para quien lo expone, así lo será también para quienes lo escuchan porque cualquier audiencia capta lo que se proyecta.
Hay que sentir lo que se dice, hablar con convicción para ganarse el respeto y la admiración de los demás. Si el supervisor da muestras de estar convencido de lo que dice y siente el tema, los trabajadores escucharán con atención y estarán más predispuestos a poner en práctica el mensaje que se les comunica. El humor va de la mano del entusiasmo, cosa que se motiva a los trabajadores a seguir escuchando. Una sonrisa es un símbolo de persuasión
Y puede conseguir mucho más que una cara seria o malhumorada. Con el fin de proyectar entusiasmo se pueden utilizar anécdotas y chistes, pero siempre como complemento de una idea. Los chistes pueden crear interés, pero existe el peligro de que se reduzcan a eso, chistes, sin ninguna conexión con la idea que se quiere transmitir.

- El lenguaje: las palabras adecuadas comunican el mensaje
No se requiere un vocabulario extenso para dar una charla sino palabras sencillas que se comuniquen el mensaje con precisión. El que habla con sencillez y precisión es entendido por todos, por lo tanto es imperativo usar palabras sencillas.
Muchas veces el uso de palabras técnicas aunque sean las correctas, confunde más que aclara. Siempre que pueda el supervisor se debe esforzar en usar palabras que estén dentro del vocabulario usual de los trabajadores. Asimismo debe usarse palabras que sean fácilmente de pronunciar. Ciertas palabras son más difíciles de entender cuando se las ve escritas. También es importante no usar palabras que tengan doble sentido y que se presten a ser mal interpretadas. Vale recordar que el lenguaje que se utiliza diariamente está lleno de palabras de doble significado. El desconocimiento de este doble significado en algunas palabras puede llevar a verdaderas sorpresas. Las palabras de doble significado constituyen un problema cuando las personas tratan de comunicarse. Una palabra puede tener varios significados y si dos personas no entienden los significados y aplican diferentes definiciones se pueden dar confusiones, y en algunos casos accidentes y lesiones. Un sinónimo es una palabra que tiene un significado idéntico o parecido a otra palabra. El lenguaje está lleno de sinónimos que a veces crean verdaderas confusiones y en el trabajo pueden crear accidentes.
Si un trabajador no entiende lo que el supervisor le está tratando de decir, ese trabajador puede use la herramienta incorrecta o el método incorrecto para hacer el trabajo. ¿Cuál seria el resultado en este caso? El trabajo no se haría en la manera en que se debería hacer o quizás el trabajador estaría corriendo el riesgo de sufrir una lesión.
Los supervisores tienen que tener mucho cuidado en comunicarse perfectamente y sin lugar a dudas en cuanto al significado de sus palabras, para lo cual se recomienda seleccionar las palabras cuidadosamente, expresarse con claridad y precisión y sin rodeos, de tal forma que lo que tengan que comunicar no dé a lugar a dudas. Hay que evitar las palabras y frases imprecisas, cuando se necesite brindar más explicación. En casos así se puede contar con el valioso apoyo del uso de las manos y de las ayudas visuales.

- El uso de las manos
El uso apropiado de las manos también contribuye a la efectividad de la charla porque las manos también hablan. Por consiguiente sirven para apoyar el mensaje verbal. Además brindan a las charlas cierto grado de movimiento y espontaneidad. En muchas ocasiones los gestos que se hacen mientras se habla ofrecen más claridad y énfasis a lo que se dice. Inclusive el uso de las manos puede convertirse hasta imprescindible, sobre todo cuando hay que hacer descripciones, mostrar direcciones o dimensiones.
Las manos deben usarse libremente mientras cumplan su propósito de apoyar o ampliar el mensaje verbal. No hay gestos correctos o incorrectos por los cuales dejarse guiar. El único gesto incorrecto que se puede cometer es aquél que no se hace cuando existe la oportunidad de hacer el mensaje más claro. De Hecho, las manos deben usarse como una técnica más que contribuye a la efectividad de una charla.

-Ayudas visuales o audiovisuales
Además de las manos existen otras ayudas que amplían y refuerzan las ideas y crean más interés en los trabajadores. Se puede utilizar películas, diapositivas, carteles, fotografías, ilustraciones, dibujos, herramientas, equipos e incluso pizarras para recalcar puntos clave. Las ayudas visuales o audiovisuales son, efectivamente, gran ayuda para el supervisor como para los trabajadores. Al hacer un análisis del tema y estudiar cómo éste análisis del tema y estudiar cómo éste puede mejorarse con estas clases de ayudas. El supervisor aprovechará mucho más el material lo organizará mejor y la presentación podrá hacerse en menos tiempo. Durante la charla estas ayudas pueden ayudarle al supervisor a mejorar la confianza en sí mismo, dándole algo significativo que hacer mediante el uso de las manos, y ayudándole a mantener el contacto con los trabajadores. Para los trabajadores el uso de las ayudas o audiovisuales recalcará los aspectos claves de la buena comunicación: atención, interés, entendimiento y retención.
Una ayuda visual vale “un millón de palabras” ya que de una imagen instantánea y clara de las cosas que a veces no se pueden transmitir verbalmente. Ahorran tiempo, despiertan el interés y agregan variedad. El impacto que produce permanece en la memoria mucho tiempo después que las palabras se han olvidado.
Sin embargo, las ayudas visuales no son la solución total y tienen ciertas desventajas. Algunas veces distraen la atención de lo que se está diciendo y cuesta dinero. No obstante, generalmente las ventajas sobrepasan a las desventajas. No cabe duda que una prestación con ayudas visuales es mucho más efectiva que una preocupación sin ellas.

- Participación de los trabajadores
La participación de los trabajadores es muy importante en cualquier charla de 5 minutos ya que sí participan se sienten parte de la charla. Por esto es necesario animar a los trabajadores a que exponen sus puntos de vista, sus sugerencias y comentarios, siempre que sea posible. Cuando las personas se sienten parte de algo, se sienten motivadas, y generalmente aportan su ayuda y su apoyo.
El supervisor puede hacer preguntas a los trabajadores para invitarnos a que presenten sus ideas y sus comentarios. Les debe dejar hablar pero debe mantener el intercambio de opiniones siempre bajo control. Para evitar que los comentarios se alejen del tema expuesto hay que tener cuidado con el tipo de preguntas que se hace porque para que éstas sean realmente efectivas deben ser interesantes, sinceras y relevantes.

- Final
El final de la charla es de especial importancia ya que es posiblemente el punto que más recordarán los trabajadores por ser lo último que se menciona. De ahí que deba tener la mayor fuerza y resonancia posibles. En el final la charla debe resumirse brevemente el mensaje principal de la misma para que no haya confusión y quede totalmente claro en la mente de los trabajadores. Si se han mencionado diferentes aspectos o ideas se les debe enumerar en el orden en que fueron mencionados en la charla para que sean fácilmente recordados.

Elaborado por 3M

miércoles, 8 de enero de 2014

Charla de Seguridad: Metodología Parte IV

6. Lo que debe evitarse
Hay que tratar de no leer el material ya que hay una diferencia muy grande entre leer un escrito o hablar sobre el mismo. Muchas personas tienen dificultad en seguir o entender lo que se les lee. El mismo contenido, explicado, es más fácil de comprender, menos monótono y más fácil de absorber. Aparte de eso, la voz. El ritmo y el énfasis del supervisor pueden crear un interés muy grande y atraer la atención de los trabajadores con más efectividad. Tampoco debe aprender una charla de memoria porque la memoria puede fallar y el supervisor podría cortarse.
También debe evitarse las generalidades. Los mensajes se captan mejor si se va al grano si se dicen las cosas directamente, sin rodeos. No usando frases muy generales cuyo significado es difícil de captar. Las generalidades conducen a la mala interpretación. La interpretación está influenciada por variables tales como el estado de ánimo, la educación, experiencia, etc. Para tener la certeza de que un mensaje ha sido entendido correctamente, no es suficiente con preguntar ¿ me he explicado ¿ Cuando se hacen preguntas así algunos trabajadores responden sí simplemente por responder o porque no quieren que el supervisor piense que no han entendido algo quizás fácil de entender?
De igual forma debe evitarse los malos entendidos. Cuanto más clara se brinde la Información menos serán las posibilidades de que haya malos entendidos.
Por último, nunca debe utilizarse una charla para señalar errores personales de los trabajadores, por lo tanto, no debe mencionarse nombres específicos cuando se trate de señalar hábitos de trabajo incorrectos, procedimientos inadecuados o violaciones de normas de prevención de accidentes. Cuando se hace referencia en particular al error de un trabajador en público, se los está humillando y abochornando ante su grupo, lo cual puede ser contraproducente porque el trabajador se resentirá, perderá respeto y confianza a su supervisor y no cooperará en el futuro.

7. Puntos claves que deben recordarse
Los siguientes puntos deben mantenerse siempre presentes:

• Elegir un lugar cómodo y libre de ruidos y distracciones, 
• Animar a los trabajadores para que participen, 
• Lograr la atención de los trabajadores. 
• Asegurarse que él mantiene el interés de los trabajadores 
• Ganarse el respeto de los trabajadores. 
• Nunca dar la impresión de que se está actuando. 
• Si se espera que los trabajadores se interesan, se debe mostrar interés en lo que se dice o hacer. 
• El mensaje tiene que tener un contenido importante. 
• Ser realista. 
• El mensaje tiene que estar de acuerdo con la ocasión, y, 
• La comunicación tiene que ser un camino de dos vías.

8. Reforzar el mensaje con el buen ejemplo: las acciones son más elocuentes
Muy a menudo algunos supervisores piensan que la única manera de comunicar algo es hablando y apoyando lo dicho de carteles, material escrito, películas y diapositivas. Todo esto es muy útil pero hay otra forma de transmitir el mensaje que es tan efectivo como ésta o aún más: el buen ejemplo. Las acciones a menudo son más elocuentes que las palabras. En ocasiones algunos supervisores dan a los trabajadores la idea de que la prevención de accidentes es más una formalidad que una necesidad y que sólo habría de ponerse en práctica cuando no interfiera con la producción, en resumen, que no es parte importante del trabajo.
La observación uniforme de todas las normas transmitirá el mensaje mucho mejor que las palabras. Una actitud indiferente al hacer cumplir las normas algunas veces y de ignorarlas en otras ocasiones. Sólo servirá para confundir a los trabajadores sobre el verdadero valor de las mismas. Un hecho importante que los supervisores ignoran muchas veces es que los trabajadores muy a menudo prestan más atención a acciones de los supervisores que a los mensajes que ellos dan oralmente. El supervisor que insiste en que la prevención está antes de todo lo demás, aun antes que la producción y luego felicita a los trabajadores por cumplir con el récord de producción, aunque hubieran ignorado la prevención de accidentes, está haciendo exactamente lo contrario de lo que está predicando.
El supervisor debe tener siempre presente que no se crea respeto hacia la prevención de accidentes solamente dando charlas sobre este tema sin apoyar o reafirmar lo que se dice en ellas con sus propias acciones.

9. Animar las charlas
¿Cómo se evaluaría una charla a la que sé asistió recientemente? ¿Resulto interesante, informativa o simplemente aburrida? Muchas de las charlas sobre prevención de accidentes resultan poco interesantes y hacen que los trabajadores se aburran, más aún, anticipan el aburrimiento antes de escucharlas ¿por qué? Muchas Charlas sobre este tema se convierten en rutina ya que generalmente se basan en estadísticas que son difíciles de comprender y siempre se repite lo mismo a los que escuchan: deben usar el equipo de protección personal y observar las normas de prevención Lógicamente, el aburrimiento es el resultado. Cuando los trabajadores se aburren es porque pierden el interés y la motivación, por lo tanto ni escuchan ni comprenden el mensaje que da el supervisor. Para evitar el aburrimiento en las charlas es necesario animarlas un poco. He aquí algunas sugerencias.

• Hacer algo diferente: Presentar el material en nuevas formas que sean refrescantes o estimulantes ya que al variar el formato de la presentación se aumenta el interés de los trabajadores. 
• Mostrar ayudas audiovisuales. El mostrar fotografías, dibujos, diapositivas, películas O usar una pizarra ayuda a creer mayor interés por parte de los trabajadores y consecuentemente una mayor comprensión de lo que se comunica. 
• Presentar ejemplos ilustrativos: Una afirmación general sobre prevención de accidentes crea poco interés es mejor estimular el interés de los oyentes con ejemplos ilustrativos, por ejemplo, narrando un incidente específico o anécdota en la cual el uso de gafas protectoras evitó una lesión ocular. Más interesante aún resultaría si se mostrarán las gafas; y 
• Fomentar las discusiones en grupo. : El hacer preguntas e intercambios ideas crea interés y disipa el aburrimiento por eso es necesario formular preguntas que no puedan ser contestadas con un simple sí o no, motivando al grupo, de esta forma, a pensar y expresar sus ideas sobre el tema tratado.

En fin, el supervisor debe utilizar toso los recursos que estén a su alcance con el fin de lograr comunicar sus mensajes con la mayor efectividad posible. De esta forma podrá cambiar algunos hábitos de trabajo incorrectos o mejorar algunas actitudes con lo cual los trabajadores realizarán sus trabajos más correctamente, habrá menos pérdidas económicas y desperdicios de material y se disminuirán las posibilidades de sufrir lesiones personales.

Elaborado por 3M

viernes, 10 de agosto de 2012

Charla: Los accidentes no son casuales


Cuando hay un accidente (ya sea la muerte de un hombre o que la señora rompe un plato) siempre alguien pregunta: “¿cómo sucedió?”
La respuesta será invariablemente la misma: no fue casual. Alguien o varias personas causaron el accidente.

Los accidentes no son casuales. Siempre son causados, y la causa es casi siempre que alguna persona o personas fallaron en su tarea en alguna parte. Supongamos que usted se cae en las escaleras de su propia casa y se rompe una pierna. Esto no es una casualidad. No había ningún diablito esperándola allí para hacerle una mala jugada. Algo lo hizo caer y ese algo fue el resultado de la acción de alguna persona o la falta de alguna persona en actuar cuando debía haberlo hecho.

Lo probable es que la caída se deba a su propia falta. Tal vez usted tenía prisa y bajó las escaleras más rápido de lo que debía. Tal vez se había tomado algunas cervezas. Tal vez trato de llevar un bulto voluminoso que le hizo perder el equilibrio. Tal vez su vista es defectuosa y no se preocupó por ponerse anteojos.

Pero tal vez alguien hizo algo para causar el accidente. Es posible que uno de los niños olvidara sus patines o la señora dejara un balde. Tal vez la alfombra estuviese rota o enrollada o estaba oscuro y usted no se molestó en encender la luz.

O probablemente usted hubiese empezado a subir cuando alguien bajaba a toda velocidad y el choque lo hubiera hecho perder el equilibrio. Puede ser también que las escaleras se hubiesen desplomado por estar mal construidas. Y tantas cosas.

Pero en realidad, si usted se cayó y se quebró una pierna, lo más probable es que esto sea una combinación de varias de estas cosas. Es posible que usted hubiera estado de prisa, no viera el patín olvidado por el niño y al agacharse a la baranda rota esta cedió y le hubiera permitido caerse.
Esto es igualmente cierto de los accidentes en el trabajo. Todo accidente es causado por alguien y muchos de los accidentes son causados por combinación de fallas humanas.

Voy a dar un ejemplo de lo que ocurre con un fuego, aunque pudiera aducir igualmente buenos ejemplos en la operación de maquinarias, manejo de materiales, uso de escaleras, o cualquier otra situación de trabajo. Suponiendo que dejamos caer un fósforo prendido al piso, si el piso está limpio de elementos combustibles, no pasará nada, pero si estuviera con elementos combustibles, la realidad sería otra.
De manera que si un fuego comienza, ¿qué lo ha causado? La persona que descuidadamente tiró el fósforo encendido o fueron las personas que dejaron el material combustible tirado por ahí en lugar de limpiarlo. La respuesta por supuesto es que ambas partes causaron el fuego. Fue una combinación de causas.
De esta manera ocurren la mayoría de los accidentes. Sabemos que se pueden violar las reglas de seguridad muchas veces sin que se causen accidentes. Pero cuando se viola una situación en la cual concurren las otras partes de la combinación, todo está listo, esperando convertir ese acto suyo en un desastre.
La cosa es simple. No todo acto peligroso produce un accidente. Pero ningún accidente se produce a menos que se halla cometido uno o varios actos peligrosos.

Algunas veces nos engañamos pensando: “bueno… todo está bien, de tal manera debo dejar la precaución a un lado sin que se produzca un accidente”.
Este modo de pensar es justamente lo que produce todas las fatalidades de que oímos            hablar. Por ejemplo, una persona cree que un revolver que no tiene balas y piensa que se pueda violar las reglas de seguridad. Puede apuntar el revólver a un amigo y apretar el gatillo, por naturalmente un revólver descargado no ha matado a nadie. Pero en algún momento que se equivoque con respecto a la carga, es entonces cuando hay que recordar la frase que dice “nunca apuntes con un revólver a cualquier cosa que no quieras matar”.

En su trabajo diario, usted sabe la forma correcta de desempeñar su oficio. Recuerden, pues, que si ustedes lo hacen siempre así, nunca serán las personas que causen un accidente.
Tomado de CUCHE CORP

lunes, 16 de julio de 2012

Charla: ¿Por qué tenemos un programa de Seguridad?


No ponemos carteles de seguridad para tener puntos pintorescos en la empresa o para divertirlos a ustedes. No instalamos guardar en las máquinas solo para satisfacer el capricho de algún ingeniero o técnico de seguridad. No hacemos estas reuniones de seguridad para darles la oportunidad de descansar en horas de trabajo o fastidiarlos un rato. Hacemos estas cosas porque son provechosas para todos. Con esto quiero decir lo siguiente:
En las primeras fábricas, las operaciones eran simples. Ordinariamente un molino de agua o una máquina andaban despacio. El uso de material altamente explosivo o inflamable y venenoso era limitado.

Aun así mucha gente se lesionaba o se mataba trabajando en esas fábricas. Si Juan Rodríguez se mataba en un accidente, nadie culpaba a nadie. Era la mala suerte de Juan, su viuda y sus chicos tenían que resolver su propio problema.

Pero hace unos cuantos años la gente empezó a darse cuenta de que los accidentes y los incendios podían prevenirse. Luego vinieron las leyes que colocaron la responsabilidad directamente sobre los patrones. Y aún aquellos propietarios que combatieron dichas leyes han tenido que reconocer que la seguridad es un buen negocio. Que los accidentes les estaban restando buenos trabajadores y que la producción era afectada y costaba dinero adiestrar nuevos obreros. Los accidentes estaban dañando también el equipo y el material y que esas pérdidas no pueden asegurarse.

Después de todo, los empleados son seres humanos y no quieren que la gente se lesione. De tal manera por todas las consideraciones han estimado que es necesario hacer seguridad.
El trabajo de seguridad consta hoy de tres partes principales: educación, ingeniería y entusiasmo.

Antes de que una empresa se convierta en un lugar seguro para trabaja, cada persona desde el gerente hacia abajo debe ser educado para creer que las lesiones y los incendios pueden ser prevenidos. Y cada cual debe ser adiestrado para hacer su trabajo en forma segura.

La ingeniería es la segunda parte. Todas las máquinas, operaciones y procesos se estudian desde el punto de vista de la ingeniería, para determinar la manera más segura de trabajar. La ingeniería por ejemplo incluye las guardas de los equipos, el diseño de los edificios, la forma de cómo deben hacerse las cosas, etc.

La tercera parte del programa de seguridad es la que impulsa al entusiasmo.
Hay cosas raras en las lesiones. Algunas veces el trabajador se lesiona en un oficio que ha estado desempeñando por años y luego la investigación demuestra que siempre ha realizado ese oficio en forma insegura.
Por esto es que tenemos que estar hablando de seguridad, por eso tenemos que estar haciendo advertencias. Cada uno de nosotros cree que un accidente no puede sucedernos a nosotros. Pero todos sabemos que si alguien comete un acto inseguro constantemente, habrá de ocurrir una lesión tarde o temprano.

Por eso una de las metas de nuestro programa de seguridad es construir el entusiasmo y convencernos a cada uno de nosotros de la necesidad de evitar accidentes y fuegos.
Trabajar con seguridad es una de las mejores maneras de asegurarse el hombre a sí mismo, y han notado ustedes que el hombre inseguro es el que tiene mayor posibilidad de una lesión.

Todos podemos desarrollar hábitos arriesgados. Si una persona comete un acto inseguro sin que le pase nada, otros harán lo mismo. La parte más laboriosa de la seguridad es hacer que todos deseemos cumplir las reglas de seguridad y habituarnos a trabajar con seguridad. Ahí es donde reside el entusiasmo.

Nuestro programa de seguridad está para recordarnos que debemos hacer todos un esfuerzo para prevenir las lesiones a nosotros mismos y a nuestros compañeros. Por eso tenemos un programa de seguridad.

sábado, 14 de julio de 2012

Charla: La Seguridad se paga

De vez en cuando alguien se pregunta: “¿paga realmente la seguridad?” todo el tiempo, el esfuerzo, el dinero que se gasta en programas de seguridad, el planeamiento, las campañas, los carteles, etc. Todo eso ¿Vale la pena?

Solamente hay una respuesta, “si”. Es difícil ver algunas de las maneras importantes de cómo la seguridad paga, uno puede levantar el dedo y decir: “mire, aquí fue donde la seguridad pago ayer, aquí es donde va a pagar la semana entrante, etc.

Con los accidentes es una historia diferente. Uno puede ver los accidentes y hasta algunas veces sus resultados (un chorro de sangre, un grito de dolor, etc.) que atraen la atención. Pero usted no puede ver los accidentes que se han prevenido. No puede ver los daños, el desastre o la muerte que se ha prevenido con las campañas de seguridad.

Como se ve, la seguridad paga es una realidad invisible, pero no por ello menos valiosa. La electricidad es también invisible, sin embargo, es una cosa muy valiosa.

Una de las formas en que podemos mostrar los resultados de los programas de seguridad es poniendo las ganancias en pesos y centavos. El dinero habla. Veamos que tiene que decirnos sobre la seguridad.
El propósito de una planta o de cualquier planta. Si una fábrica no puede mantener sus costos de producción suficientemente bajos, u obtener un gran volumen de producción, no hay ganancias. Y si no hay ganancias, no hay salarios y, en realidad no habrá fábrica. Su oficio, y el mío, dependen de que la fábrica pueda producir ganancias. Si no podemos producir en forma que pague, entonces adiós trabajo para todos, desde el barrendero hasta el gerente.

Donde está la seguridad en esto? En un montón de maneras importantes. Tomemos una por una:
Primero, la seguridad produce costos más bajos. La seguridad recorta el desperdicio innecesario de materiales, tiempo y fuerza de trabajo. La seguridad preserva nuestra máquina y el equipo que es una inversión costosa y costosa de remplazar. Así un buen record de seguridad nos trae costos de operación más bajos, suma mayor ganancia y abre las posibilidades de mejores salarios.

Segundo, la seguridad garantiza un producto mejor. No hay ganancia sin ventas y no hay ventas sin un producto de primera calidad. Los accidentes pueden resultar en productos defectuosos, bien por el daño inmediato en nuestros productos o rebajando la moral de los trabajadores.

Y tiene que haber una magnífica moral si se quiere que haya magníficos productos. Seguridad significa buenas condiciones de trabajo, ambiente saludable, trabajadores que tengan todos los estímulos a su alrededor para rendir el máximo. Un buen producto tiene que  tener seguridad detrás de sí.

Tercero, la seguridad garantiza el trabajo. Estamos hablando ahora acerca de su habilidad para ganarse el sueldo, para llevar a casa cada mes esos billetes que pagan el alquiler, alimentos a los niños, etc. Se han detenido ustedes a pensar acerca de lo mucho que su familia depende de su seguridad?

Cuarto, la comunidad entera se beneficia de la seguridad. Vivimos en una sociedad compleja. Esta empresa como las otras, es apenas un diente en el engranaje de toda la maquinaria. Pero es un diente importante. Nuestra comunidad, otras fábricas, otros negocios de distintas clases, dependen de nuestra producción sin interrupción. Cuando se paran una cantidad de nuestras operaciones, otras también lo hacen en nuestra comunidad (y en todo el país). Y nadie puede poner obstáculos a la producción tales como perder un hombre clave o dañar el equipo vital a causa de un accidente.

Claro que la seguridad cuesta tiempo, dinero y una gran cantidad de sudor, … pero vale la pena!. Porque la seguridad paga, tan realmente como pagamos impuestos. La paga a nuestra compañía es una operación lucrativa, a la comunidad en más y mejores mercancías, a nuestras familias en necesidades de la vida en felicidad, en seguridad, porque cuando trabajamos con seguridad llega el dinero y la felicidad.

Tomado de CUCHE CORP


jueves, 12 de julio de 2012

Charla ¿De qué manera afecta la electricidad al cuerpo humano?


En esta tercera charla – última que vamos a dedicar a tratar el tema de cómo afecta la electricidad al cuerpo humano -, hablaremos sobre los efectos físicos ‘no inmediatos’. Recordarán que en la charla anterior tratamos los efectos ‘inmediatos’.
Los efectos físicos no inmediatos se manifiestan pasado un cierto período de tiempo después del accidente.
Los principales son:



  • Manifestaciones renales. Los riñones pueden quedar bloqueado como consecuencia de las quemaduras, puesto que se ven obligados a eliminar la gran cantidad de mioglobina y hemoglobina que les invade después de abandonar los músculos afectados, así como las sustancias tóxicas que resultan de la descomposición de los tejidos destruidos por las quemaduras.



Se considera, generalmente, que la práctica de la alcalinoterapia precoz (absorción de 4 a 6 gramos de bicarbonado sódico disueltos en 1/3 de litro de agua inmediatamente después del accidente y, a continuación, cada 15-30 minutos hasta el ingreso en el hospital) tiene un gran interés, debido que se restablece la secreción y excreción de la orina, y se alcaliniza la orina, con lo cual se facilita la expulsión de la mioglobina producida.



  • Trastornos cardiovasculares. Los estudios médicos realizados demuestran que la descarga eléctrico es susceptible de provocar pérdida del ritmo cardíaco y de la conducción aurículo ventricular, que pueden llegar hasta el infarto de miocardio, además de trastornos únicamente subjetivos, como taquicardia, sensaciones vertiginosas, cefaleas rebeldes, etc.




  • Es frecuente, finalmente, que el choque eléctrico actúe bien como factor desencadenante y revelador de una lesión prexistente, o bien como factor agravante de lesiones ya diagnosticadas.




  • Trastornos nerviosos. La víctima de un choque eléctrico sufre frecuentemente trastornos nerviosos relacionados con pequeñas hemorragias, fruto de la desintegración de la sustancia nerviosa, ya sea central o medular. Normalmente el choque eléctrico no hace más que poner de manifiesto un estado patológico anterior. En individuos afectados de arterioesclerosis, el choque eléctrico favorece la aparición de hemorragias o de trombosis a nivel de vasos ya lesionados por la enfermedad citada.




  • Por otra parte, es muy frecuente también la aparición de neurosis de tipo funcional más o menos grave, pudiendo ser transitorias o permanentes. Normalmente, al cabo de dos o tres meses, sobreviene la curación de estas enfermedades neuropsíquicas.

  • Trastornos sensoriales, oculares y auditivos. Los trastornos oculares observados a continuación de la descarga eléctrica son debidos a los efectos luminosos y caloríficos del arco eléctrico producido. En la mayoría de los casos se traducen en manifestaciones inflamatorias del fondo y  segmento anterior del ojo. Hay que mencionar, además, la catarata  ocular, que puede aparecer al cabo de 46 meses de haberse producido el accidente eléctrico, pero no actualmente todavía no se ha descubierto el factor desencadenante de dicha lesión. Los trastornos auditivos comprobados pueden llegar hasta la sordera total, y se deben generalmente a un traumatismo craneal, a una quemadura grave de alguna parte del cráneo o a trastornos nerviosos.

Voltajes Bajos

No quisiera terminar esta última charla sobre este tema, sin mencionar el aspecto de los voltajes bajos.

Algunas personas piensan erróneamente, que los voltajes altos son los peligrosos; sin embargo, la realidad es que los voltajes de menos de 115 voltios también pueden matar. Hay demasiada gente que cree, por ejemplo, que una sacudida debido a un voltaje de menos de 115 voltios no ofrece ningún peligro.

En primer lugar, no creo que existan documentos que prueben que se han producido muertes debido a circuitos de 12 voltios o menos. Los voltajes que se usan en los transformadores de los timbres caseros y termostatos de los hornos, por ejemplo, están en una gama de 12-25 voltios y se consideran normalmente seguros.

En segundo lugar, existen documentos que prueban que se han producido muertes debido a descargas eléctricas de circuitos con un voltaje de por encima de los 45 voltios, por esa razón, se debería considerar a ese tipo de voltaje como peligroso.

Las estadísticas muestran que hay muchos trabajadores que mueren todos los años debido a contactos con circuitos de 115 voltios. Las autoridades en la materia afirman que cualquier sacudida proveniente de una corriente de más de 16 miliamperios puede matar a una persona. He aquí lo que eso significa. A 115 voltios, una bombilla de 100 voltios extrae aproximadamente 900 miliamperios de corriente, y una bombilla de 5 vatios extrae aproximadamente 50 miliamperios. Por consiguiente, la cantidad de corriente utilizada por la bombilla de 5 a 10 vatios extrae aproximadamente más que suficiente para matar a un ser humano. (Un miliamperio es una milésima parte de un amperio).

Recuerden que la condición de sus cuerpos tiene mucho que ver con las posibilidades de que reciban una sacudida fatal. Si sus manos están sudorosas, si sus calcetines y zapatos están húmedos, si el piso está mojado, o si están parados en un charco de agua, esta humedad permitirá que pase más corriente a través de sus cuerpos.

Por consiguiente – y con esto voy a terminar – observen una precaución extrema cuando trabajen con herramientas portátiles eléctricas en lugares húmedos o mojados o cuando estén cerca de objetos puestos a tierra que ustedes pudieran tocar y, al tocarlos, permitir que la electricidad llegue a tierra a través de sus cuerpos. 






martes, 12 de junio de 2012

Charla: La agonía de los pies


Muchos de ustedes realizan trabajos que les exige estar de pie muchas horas al día. Esto no se puede evitar en muchos trabajos; pero lo que sí se puede evitar es el vivir constantemente con incomodidad o dolor en los pies. Cualquiera de estas dos condiciones puede ser una indicación de que existe un verdadero problema médico que es necesario solucionar. Si tal fuera el caso, ustedes podrían tener lo que se conoce como síndrome de túnel tarsal (STT). Este nombre, que suena tan dramático, es una condición que la sufren muchas personas durante años, sin saber que hay una solución para la misma.
El STT es similar en algunas formas el síndrome del túnel carpal (STC). Mucho más común que el STTT, el STC es un desorden de los nervios relacionado con las manos y la muñeca que afecta a las personas que tienen trabajos repetitivos en que deben realizar los mismos movimientos durante muchas horas seguidas. El STC es común en muchas ocupaciones, como trabajos de manufactura y de oficina y manejo de materiales.
El STT es básicamente un caso de irritación de nervios alrededor de los pies o tobillos. “Por la razón que sea un nervio queda entrampado o se comprime debido a una presión proveniente de un tejido apretado y cubierto”, dice el Dr Patric O’Connor, un cirujano ortopédico especializado en lesiones del pie y del tobillo.
Dónde duele depende de qué nervios están implicados. Los síntomas de STT pueden incluir dolor o cosquilleo en los dedos, en la parte de afuera del pie o detrás del tobillo. También se puede sentir una sensación de adormecimiento en el medio del tobillo.
Como el STC, la causa principal del STT es un movimiento repetitivo, tal como usar un pedal para el pie. Una inflamación debido a un quiste, un tumor o un crecimiento puede también producir un STT. O puede también ser el resultado del tejido de una cicatriz que crece sobre una lesión olvidada hace mucho tiempo. También pudiera estar relacionada con un ‘trauma directo’. Este es el término médico que se utiliza para explicar lo que ocurre si una viga de acero, por ejemplo, cae sobre el pie o una pierna queda aplastada en un accidente. Los médicos están aprendiendo todavía más acerca de esta enfermedad.
 No es fácil señalar con precisión a las personas que tienen más posibilidades de desarrollar un STT. A pesar de la falta de investigación, es seguro afirmar que alguien debe de andar mucho o permanecer mucho tiempo en una escalera o conducir un camión todo el día, es un candidato más posible que alguien que está sentado durante la mayor parte de sus horas de trabajo. lo mismo podemos decir de la gente que pesa excesivamente o nunca hace ejercicios, puesto que estas personas ponen una presión extra en sus pies y tobillos.
Tales enfermedades como la artritis o la diabetes también pueden debilitar la resistencia del pie, que puede acelerar el desarrollo del STT. El calzado mal diseñado no es ninguna ayuda tampoco. Si sus trabajos requieren el llevar calzado de protección con puntas de acero, deben asegurarse de que también provee un apoyo resistente y firme para el pie y el tobillo.
En cuanto al tratamiento de casos de STT, la mayoría de los profesionales médicos prefieren la prevención a la cirugía.
Aunque, como les he dicho al principio, en muchos casos no es posible evitar las muchas horas que hay que permanecer realizando un mismo trabajo, en otras ocasiones si que se puede hacer esto; por lo tanto, si somos nosotros susceptibles a tener este problema o lo tenemos ya, debemos:
  • Mirar nuestras tareas desde un punto de vista ergonómico. Por ejemplo ¿Podemos a veces sentarnos un rato en lugar de estar de pie para realizar una tarea?
  • ¿Podemos rotar a veces nuestra tarea con otros compañeros de trabajo, para dar un descanso merecido a nuestros pies?
  • ¿Pudieran algunos medicamentos antiinflamatorios disminuir la inflamación que sentimos?
  • ¿Nos beneficiaría una terapia física?

Los pies, aunque los llevamos siempre cubiertos y no a la vista, como en el caso de las manos, merecen también nuestra consideración y cuidado. Una incomodidad prolongada en los pies puede resultar con el tiempo en un problema grave que pudiera requerir hospitalización o quizá hasta nos impida un día realizar nuestra tarea ordinaria o, incluso, andar para el resto de nuestra vida.

sábado, 9 de junio de 2012

Charla: Cuidado de las Herramientas Manuales


Al promover la prevención de accidentes recalcamos mucho los dispositivos de protección tales como resguardos, cascos, botas o zapatos protectores, gafas, respiradores, y cientos de otras cosas. La mayoría, sin embargo, nunca pensamos que uno de los dispositivos de protección más importantes que tenemos es la herramienta en buenas condiciones que necesitamos para realizar el trabajo. Las buenas herramientas son dispositivos de protección porque remplazan a nuestras manos, hacen el trabajo que las manos no pueden hacer e impiden que estas se lesionen. Pero al decirles que una herramienta es un dispositivo de protección, me refiero a aquella herramienta que es la adecuada para realizar el trabajo, no un sustituto o una herramienta de ‘improvisación’.
Una herramienta de ‘improvisación’ es aquella que no es la adecuada para el trabajo a realizar. Por ejemplo, cuando se usa el lado plano de un hacha para romper rocas porque no se tiene a mano un martillo para ese propósito, o cuando se utilizan alicates en lugar de una llave inglesa para aflojar o apretar los adaptadores de una tubería, se están utilizando herramientas de ‘improvisación’.
Yo no puedo mencionar todos los casos en que podemos utilizar mal una herramienta, ni creo que es necesario. Ustedes saben que el utilizar la herramienta incorrecta es peligroso por dos razones:
Primero, generalmente no se realiza bien el trabajo con ella y además se requiere demasiada energía para realizarlo. Una herramienta incorrecta puede hacer que nos resbalemos, que nuestras manos se introduzcan en zonas o puntos de pellizco o que suframos otras clases de lesiones.
Segundo, el otro peligro de utilizar una herramienta de ‘improvisación’ es el daño que se puede hacer a la herramienta en sí, lo que pudiera producirnos un accidente cuando la volviéramos a utilizar. Imagínese a alguien tratando de clavar un clavo grueso con el lado plano de un hacha que ha sido utilizada para romper rocas…
La condición de las herramientas manuales es su responsabilidad. La forma en que las utilizan depende estrictamente de ustedes. Yo les puedo hablar de vez en cuando sobre la seguridad de las herramientas manuales, pero lo que no podemos hacer es estar todo el día recomendándoles la forma correcta de utilizarlas. Si lo hiciera, ustedes se resentirían y con buena razón.
Así que, lo que voy a hacer es decirles lo que yo considero que son los puntos más importantes que debemos tener en cuenta al utilizar herramientas manuales. Y esos puntos los voy a condensar en tres:
En primer lugar, mantengan sus herramientas en buenas condiciones. El viejo dicho: “A un buen mecánico se le reconoce por las herramientas que utiliza”, significa que los buenos trabajadores se enorgullecen de sus herramientas, y saben que para realizar un buen trabajo las herramientas tienen que estar en condiciones perfectas. Si el mango de un hacha o martillo muestra el comienzo de una rajadura, remplácenlo, porque incluso si se forra con cinta, nunca será tan resistente y equilibrado como cuando era nuevo.
En segundo lugar, almacenen y transporten sus herramientas adecuadamente. Normalmente se dispone de un baúl o una caja de herramientas cerca del lugar de trabajo. Depende de ustedes, pues, almacenarlas adecuadamente. Mantengan las herramientas limpias y secas en un lugar seguro, de tal forma que no se dañen debido a material que cae, que no pueda pasar por encima de ellas ningún equipo y que no puedan ser causa de que ustedes se tropiecen. Cuando hayan terminado de utilizar una herramienta, vuelvan a almacenarla en la caja para herramientas o en otro lugar de almacenamiento.
Traten de no llevar herramientas en las manos cuando suban por las escaleras. Llévenlas en una bolsa, colgadas del hombro o del cinturón. De tal forma que sus manos estén libres para agarrarse a los lados de la escalera. Y nunca suban o bajen una herramienta eléctrica por su cable. Si deciden subirla o bajarla por medio de una cuerda, aten la cuerda alrededor de la herramienta eléctrica, no aten la cuerda al cable eléctrico.
Asegúrense de proteger los puntos cortantes y las caras o lados de las herramientas de corte. Si transportan herramientas cortantes, mantengan los bordes alejados de su cuerpo, y transporten las herramientas de tal forma que si cayeran, no les causaran lesiones.
Y, en tercer lugar, utilicen la herramienta para el trabajo que van a realizar. Recuerden que cada una de las herramientas manuales que ustedes utilizan fueron diseñadas para realizar un trabajo en particular y, si la utilizan y cuidan de ella correctamente, facilitarán su trabajo y lo harán más seguro. Estoy seguro que todos ustedes en alguna ocasión han utilizado una herramienta que tenía un borde gastado o roto y saben lo difícil que es hacer un trabajo bien con una herramienta así.
En realidad, la mayoría de las lesiones que se producen debido a la utilización de las herramientas incorrectas se pueden prevenir si se siguen las tres normas que les he mencionado.
Y para terminar, quiero recordarles algunas recomendaciones que deben tener en cuenta al utilizar herramientas manuales:
·         No recarguen una herramienta extendiendo su mango.
·         Cuando utilicen una llave, hagan fuerza hacia ustedes.
·         Eviten golpear dos herramientas que sean de acero templado.
Cuando tengan que cortar, apuntalar o golpear, asegúrense que tienen un equilibrio firme y que sus pies y piernas están lo más alejados posibles del lugar de trabajo.
Tengan siempre presente que los buenos trabajadores y las buenas herramientas van juntos.

jueves, 7 de junio de 2012

Charla: Razón de ser de las Normas de Seguridad


La verdad es que a nadie nos gusta tener que vivir observando normas. Todos nos imaginamos que somos lo suficientemente despiertos como para hacer lo que tenemos que hacer sin que alguien nos tenga que indicar por anticipado los pasos a seguir. En la mayoría de los casos esto es verdad. La gran mayoría de nosotros somos lo suficientemente despiertos como para hacer bien las cosas; la mayor parte del tiempo. Pero todos tenemos momentos durante los cuales hacemos las cosas mal y algunas veces tan ridículas que un poco más tarde nos avergonzamos de haberlas hecho.

Esto se aplica a todos. Algunas veces parece que la mente se va de vacaciones y es entonces cuando nos exponemos a tener problemas serios, a menos que hayan normas que nos indiquen lo que debemos hacer. Por ejemplo, alguien puede que le guste tomarse un trago o dos; pero sabe por experiencia que si toma más de dos, o tres cuando mucho, empieza a provocar a la policía o insultar a sus mejores amigos, y al día siguiente se levanta cansado y con un fuerte dolor de cabeza. Por lo tanto, la única protección que tiene para ello es una norma autopreparada, no tomar más de dos tragos. Todo lo que tiene que hacer es, al tomar dos tragos, acordarse de la norma y seguirla (si tiene la fuerza de voluntad para hacerlo) ya que el recuerdo de la norma está en su mente aun cuando esté desapareciendo su capacidad para juzgar correctamente.

En cierta forma, una norma es como un resguardo en una máquina. Todos sabemos que podemos operar cualquier máquina sin resguardo y evitar lesiones, cuando estamos atentos, no estamos cansados, no estamos preocupados y concentramos toda nuestra atención en lo que estamos haciendo. Este es el motivo por el cual siempre debemos asegurarnos de que el resguardo está en la máquina, ya que si tenemos que depender de la atención que prestamos a nuestro trabajo, en algún momento nos distraeremos y perderemos algunos dedos.

La norma cumple la misma función. Es un resguardo que nos protege contra nuestros errores, como cuando nuestra mente no está funcionando bien por algún problema que nos distrae o no tenemos control sobre todo el proceso de la operación.

He aquí lo que he querido decir con la frase o no tenemos control sobre todo el proceso de la operación. Supongamos que una grúa o montacarga está levantando una carga. Si el operador está bien despierto; si el equipo está en perfectas condiciones; si las cadenas o cables o sogas han pasado la inspección y la carga está bien asegurada. Podemos caminar bajo la carga con seguridad. Pero nunca sabemos si todas estas cosas están en estas condiciones. Personalmente no podemos inspeccionar cada soga o mirar en la mente del operador o saber cualquiera de las otras cosas que tenemos que conocer. Por lo tanto, si no estamos seguros, lo mejor será observar la norma que dice: “nunca habrá de pasarse bajo una carga que se está levantando”

Nunca se deben dar más normas de las que la experiencia ha demostrado que son necesarias. Cada norma es el resultado de experiencias con accidentes. Las normas no indican en detalle los pasos a seguir, pero indican los pasos que siempre deben observarse. Para que una norma sea efectiva habrá que conocerla, y esto no quiere decir que alguna vez sea leída o la escuchen y luego la olviden. La norma habrá de fijarse tan bien en la mente como para que no se la pueda olvidar cuando estemos ocupados o preocupados.

El motivo por el cual en todos los lugares de trabajo debería haber letreros y carteles es para recordar constantemente algo que no debemos olvidar. Esta es la razón por la cual los supervisores repetimos las normas una y otra vez. Las normas deberán estar tan arraigadas que no puedan ser borradas de la mente en un momento de distracción.

miércoles, 6 de junio de 2012

Charla: Qué hacer en caso de Fuego


(Sr. Supervisor: Es muy probable que su planta tenga un reglamento definido, un plan y un equipo especial para informar, combatir y evacuar en caso de fuegos. En esta charla nos limitamos a esquematizar algunas reglas generales únicamente. Úselas como una guía para presentar los procedimientos que deben seguir en su planta y dar una información básica en el uso de extintores y otro equipo para combatir el fuego).
¿Qué hacer en caso de fuego?
¿Gritar para que alguien haga algo?
¿Agarrar los extintores más cercanos o un balde?
¿Correr como alma que lleva al diablo, hacia la salida más cercana?
Bien, en caso de fuego usted debe dar la alarma, debe tratar de sofocar el fuego y debe tratar de salvar el pellejo. Pero usted no debe gritar, no debe correr, no debe agarrar cualquier extintor a la loca.
Hay una manera correcta y una manera equivocada de actuar en caso de incendio. En esta planta tenemos reglas definidas y mucho equipo moderno contra el fuego que puede ayudarnos a salvar nuestro trabajo y nuestras vidas, si lo usamos de manera correcta. De tal manera que les hablaré de la manera correcta.
1° en caso de fuego, lo primero es informarlo. No trataría usted de extinguir el fuego primero? ¡No! Si es algo que pueda salir de nuestro control y expandirse, notifique primero a los bomberos. Muchos fuegos no han podido ser controlados porque alguien trató de hacerlo sin tener suficiente equipo o ayuda. Mejor es llamar a los bomberos y no necesitarlos, que no llamarlos y necesitarlos.
Pero haga ambas cosas si es posible. De la alarma y trate de combatir el fuego. Use trabajo de equipo. Uno da la alarma, otro combate el fuego.
Para informar sobe un fuego rápidamente:
Use la caja de alarma que esté más cerca. Esto significa saber dónde está y saber operarla.
Use el teléfono más cercano si no hay alarma a la mano. Sepa de antemano a quien llama y cómo conseguirlo. De completa información: Quién es usted, donde está, dónde se encuentra el fuego, y como se le está combatiendo (Indicar los números a donde llamar y el método de la planta para informar los fuegos).
Espere a los bomberos. Esto es importante. Ya sea que usted use la alarma o el teléfono, haga que alguien salga a encontrar a los bomberos para dirigirlos al sitio exacto del fuego. De otra manera se perderán segundos preciosos.
Advierta a todos los que no están implicados en el fuego. Pero conserve su cabeza. No corra. No grite. A menudo el pánico causa más daños que el fuego.
2° Trate de extinguir el fuego. La mayoría de los fuegos empiezan en pequeño y pueden ser fácilmente extinguidos, si usted no pierde el tiempo y lo hace correctamente. He aquí lo que usted debe saber.
Conozca que tipo de fuego es. En materias sólidas, líquidas, inflamables o equipo eléctrico? No use agua en aceites o petróleos o equipo eléctrico vivo. Causaría su expansión y hay peligro de choque.
Sepa que tipo de extintores debe usar en las distintas clases de fuego. Conozca donde están los extintores. Conozca como operarlos.
3° Evacúe con seguridad. Conozca el significado de las sirenas y de los avisos.
Conozca su parte en las prácticas de incendio. Conozca la localización de la salida de emergencia más cercana. Siga las instrucciones de los bomberos o la brigada contra incendio y de los supervisores que dirijan la evacuación.
Conserve su cabeza fría. Camine, no corra. Espere su turno. No empuje, no atropelle. No forme tumultos. Fíjese donde pisa, especialmente en escaleras. Use los pasamanos.
Si abandona su trabajo, pare la máquina, cierre el gas, etc.
No trate de salvar sus herramientas o pertenencias personales. Las demoras pueden significar su vida o la de otros.